Un barrio resiliente comienza con la cohesión social
Países Bajos, Marzo 2026
Cuando la investigadora Amineh Ghorbani habla de barrios resilientes, se le iluminan los ojos. Para ella, la resiliencia no es un concepto científico abstracto. Es algo muy humano: la capacidad de una comunidad para hacer frente a las crisis, adaptarse y seguir viviendo bien, incluso cuando se produce una catástrofe. «El cambio climático, las tensiones políticas, las crisis sociales... todo está ocurriendo a la vez», afirma. «La sociedad necesita ser más resiliente ante todo lo que se nos viene encima. Y un ingrediente esencial para esa resiliencia es la cohesión social».
La cohesión social es el sentimiento de conexión que evita que las personas se aíslen. En la práctica, significa conocer a tus vecinos lo suficientemente bien como para pedirles ayuda, ofrecerles apoyo o unir fuerzas cuando ocurre algo inesperado, como una inundación, una ola de calor o una pandemia, por ejemplo. La resiliencia significa que las personas tienen la capacidad de responder juntas. Las investigaciones muestran que grupos de alrededor de 40 hogares pueden formar poderosas unidades de fortaleza local. Dentro de un grupo así, las personas pueden organizarse, compartir información, apoyar a los más vulnerables e incluso crear soluciones a largo plazo, como sistemas energéticos compartidos o huertos comunitarios.
Ghorbani: «Pero la cohesión social no se puede forzar. No basta con enviar cartas diciendo a la gente que se relacione entre sí. La conexión real se produce a través de actividades compartidas que se perciben como naturales, locales y acogedoras para todos».
Leer la nota completa en:
TU Delf (Delft University of Technology)
Cuando la investigadora Amineh Ghorbani habla de barrios resilientes, se le iluminan los ojos. Para ella, la resiliencia no es un concepto científico abstracto. Es algo muy humano: la capacidad de una comunidad para hacer frente a las crisis, adaptarse y seguir viviendo bien, incluso cuando se produce una catástrofe. «El cambio climático, las tensiones políticas, las crisis sociales... todo está ocurriendo a la vez», afirma. «La sociedad necesita ser más resiliente ante todo lo que se nos viene encima. Y un ingrediente esencial para esa resiliencia es la cohesión social».
La cohesión social es el sentimiento de conexión que evita que las personas se aíslen. En la práctica, significa conocer a tus vecinos lo suficientemente bien como para pedirles ayuda, ofrecerles apoyo o unir fuerzas cuando ocurre algo inesperado, como una inundación, una ola de calor o una pandemia, por ejemplo. La resiliencia significa que las personas tienen la capacidad de responder juntas. Las investigaciones muestran que grupos de alrededor de 40 hogares pueden formar poderosas unidades de fortaleza local. Dentro de un grupo así, las personas pueden organizarse, compartir información, apoyar a los más vulnerables e incluso crear soluciones a largo plazo, como sistemas energéticos compartidos o huertos comunitarios.
Ghorbani: «Pero la cohesión social no se puede forzar. No basta con enviar cartas diciendo a la gente que se relacione entre sí. La conexión real se produce a través de actividades compartidas que se perciben como naturales, locales y acogedoras para todos».
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