Creando olas: la simulación acuática del famoso efecto cuántico revela patrones inesperados.
Japón, 20 de abril de 2026
En el peculiar mundo cuántico, las partículas pueden verse afectadas por fuerzas con las que nunca interactúan directamente. Un ejemplo clásico es el efecto Aharonov-Bohm (AB), donde los electrones se ven afectados por un campo magnético, a pesar de no atravesarlo. Aunque se predijo en 1959, se tardaron más de dos décadas en confirmar experimentalmente este efecto, ya que los cambios específicos en las propiedades ondulatorias de los electrones solo podían inferirse indirectamente y con gran dificultad.
Ahora, físicos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST), en colaboración con la Universidad de Oslo y la Universidad Adolfo Ibáñez, han utilizado un análogo de fluido clásico que imita y extiende el efecto AB mediante una plataforma sencilla: un tanque de agua. En un artículo publicado hoy en Communications Physics, los investigadores han revelado que cuando se envían olas de agua hacia un vórtice giratorio desde direcciones opuestas, se produce un patrón sorprendente, en el que una o más líneas de agua momentáneamente quieta se irradian hacia afuera y giran de una manera casi hipnótica.
Leer el artículo completo en:
Okinawa Institute of Science and Technology (OIST)
https://www.oist.jp/news-center/news/2026/4/20/making-waves-water-simulation-famous-quantum-effect-reveals-unexpected-patterns
Crédito foto:
https://www.pexels.com/es-es/@sandro-tavares-260503371/
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