El calor persiste en nuestras células, la temperatura se comporta de manera diferente en el entorno líquido único dentro de la célula en comparación con otros fluidos, de una forma que los científicos aún intentan comprender.

No se está disipando la situación. Una ilustración del mecanismo por el cual la temperatura en las células se mantiene y los efectos biológicos que puede tener. Crédito imagen: ©K. Okabe et al. 2026 CC BY ND


Japón, 28 de mayo de 2026

Según una nueva investigación de la Universidad de Tokio, las células vivas se enfrían mucho más lentamente de lo que nuestra comprensión actual de la conducción del calor puede explicar. Los investigadores utilizaron dos técnicas —mapeo de temperatura de alta velocidad y calentamiento artificial— para observar cómo se disipaba el calor en células vivas y en sacos artificiales llenos de líquido de tamaño similar (liposomas). Si bien el calor se dispersó rápidamente en los liposomas artificiales, como era de esperar, las células se enfriaron significativamente más lentamente debido a otras biomoléculas en su interior. Comprender el proceso que explica la disipación más lenta del calor dentro de las células podría influir en el tratamiento de afecciones relacionadas con cambios en la temperatura corporal, como la epilepsia, la inflamación y el cáncer.

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Public Relations Office Graduate School of Pharmaceutical Sciences
Faculty of Pharmaceutical Sciences
The University of Tokyo
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